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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Planazo en Madrid: Cine y cena en el hotel NH Collection Eurobuilding

¡Hola a todos!

Hace un par de semanas, me llegó la newsletter de ClubKviar (es una página web de reservas de restaurantes).

En esa newsletter hablaban del plan Cine+cena en el hotel NH Collection Eurobuilding:
La publicidad que me llegó en el newsletter de ClubKviar

Y todo por 35€.

El restaurante donde hacen la cena es el Domo by Roncero & Cabrera. Como sabréis, Paco Roncero tiene el restaurante más caro del mundo en Ibiza, se llama Sublimotion.

Me pregunto si este plan de Cine+cena irá del mismo rollo, de vivir experiencias sensoriales durante la cena....
Teniendo en cuenta la diferencia de precio (35€ del plan Cine+cena frente a los más de 1500€ que cuesta una cena en Sublimotion)... pues la verdad es que lo dudo, pero me pica mucho la curiosidad.

La verdad es que tiene muy buena pinta, y a mí me encantan estos planes, así que  nos apuntamos.

Reservé a través de la web de ClubKviar (aunque también se podía hacer directamente con el hotel); y allí nos presentamos el jueves 2 de Noviembre a las 20:30hrs, que es cuando empezaba.
El hotel por fuera. Aunque en la foto no se aprecia, es enorme y de muchos pisos.

Bueno... en realidad nos presentamos 15 minutos antes de la hora, aún estaban terminando de sacar las cosas.

Aún así, el maitre nos recibió con la mejor de sus sonrisas, y nos dijo que si queríamos podíamos ir pasando.

Ya había leído críticas por internet, y todo el mundo reconoce que el personal de este hotel es MUY amable. Doy fe de que es cierto.

Por no molestar, decidimos esperar a que fuera la hora, y nos fuimos a sentar por allí cerca, en la zona del hall donde hay un elegante piano de cola.

Nos quedamos haciendo tiempo por estos sillones, y tan a gusto.

Cuando ya era la hora, volvimos.

Habían dedicado para la ocasión una pequeña zona del fondo de la planta baja, que por cierto es enorme.

Allí había un atril con la lista de personas registradas para el evento, Comprueban nuestra reserva, y pasamos.

El cartel anunciando las cenas temáticas

Nos encontramos unas mesas altas, redondas y muy estrechas, coquetamente decoradas con manteles blancos hasta el suelo. Como las mesas que ponen en las bodas para el coctail previo a la cena.

Nos indicaron que la puerta de cristales opacos de al lado era la sala de proyecciones, y que allí había un guardarropa, por si queríamos dejar los abrigos. Pasamos un momento, y encontramos unos percheros donde dejamos los abrigos, y volvemos a la sala anterior. Vamos bien.
Las copas que pedimos. La puerta del fondo es la que daba paso a la sala de proyecciones.

Nos invitaron a una copa, que estaba incluída en el precio, y podías elegir entre bebidas con alcohol (vino, cava, cerveza) o refrescos.
La barra donde servían las copas. Me sorprendió la elegancia con que el camarero sujetaba las copas.
Con nuestras copas en la mano, estuvimos esperando hasta que era la hora de pasar a ver la película.

Al rato pasó un camarero trayendo un pequeño aperitivo, que resultó ser el primer plato de la carta: tapa Sao Paulo: Yuca con vinagreta picante. No os hacéis idea de lo rico que estaba, ligeramente crujiente por fuera y blandito por dentro.

La tapa de yuca con vinagreta. Riquísima.

Hacia las 21hrs, nos dicen que ya podemos ir a ver la película.

Volvemos a pasar la puerta de cristales opacos para acceder a la sala de proyección y... ¡sorpresa! allí nos encontramos con que una chica está haciendo palomitas, que son de regalo para los que vamos a ver la película. ¡Qué bien!

Las palomitas recién hechas, y en su punto exacto de sal y mantequilla.
 Cada cual coge su recipiente de palomitas, una botella de agua, y bajamos un pequeño tramo de escaleras para acomodarnos en la sala de proyecciones.

Que no es como la de cualquier cine con hileras de butacas, sino que son sillones y sofás.

La sala de proyecciones. Como véis, la pantalla está muy alta. Y se ve fenomenal.
 Nos acomodamos en un par de sillones, y aunque hace un poco de frío en la sala (creo que ha sido lo único malo de toda esta experiencia, porque el resto fue genial), se está muy bien.

Además, la pantalla está muy arriba, por lo que quien se siente delante no te va a molestar, por muy alto y/o cabezón que sea.

La película, "Una segunda madre", ha ganado un montón de premios, y no me extraña. Es bonita, los actores son de lo mejor que he visto nunca, la historia engancha,.... os la recomiendo totalmente.

Nos la pusieron en versión original con subtítulos.

Terminó, encendieron las luces, y nos pidieron que subiéramos a la planta de arriba, donde está el restaurante Domo de Paco Roncero.

Nuevamente, en la entrada nos pidieron el nombre, y nos fueron acomodando a todos.

La entrada al restaurante Domo, vista desde dentro.
Es espectacular la coordinación que tienen los camareros para sentar a tanta gente de manera tan rápida, pero sin agobiar al cliente con prisas. Otro punto a su favor. Se nota que tienen práctica en servir a mucha gente a la vez, supongo que de las convenciones y reuniones que se suelen hacer allí.

Nos sentamos, y en la mesa ya tenemos una botella grande de agua mineral fría para la cena, y un pan riquísimo. El espacio entre mesas es amplio, con lo que las mesas vecinas no nos molestan.

Así es el restaurante por dentro, en una foto tomada desde mi mesa.
Y así estaba colocada nuestra mesa cuando llegamos.

Enseguida nos sirven el primer plato:  Moqueca de pescado, lima y coco.

Nos traen un cuenco con pequeños trozos de pescado al fondo, y viene a continuación un camarero con una jarra de caldo.

La moqueca antes de que echaran el caldo....
Justo cuando nos lo va a echar en los cuencos, para un segundo y nos pregunta: "¿Ustedes son quienes pidieron que no se les pusiera picante? Es que al hacer la reserva, hubo alguien que nos pidió que no le pusiéramos picante....".

Según nos lo está diciendo, otro camarero que está cerca le hace un gesto con disimulo, e inmediatamente nuestro camarero nos dice que ya le acaban de decir que no éramos nosotras, sino los comensales de otra mesa que está al lado.

Nos vierte el caldo, y veo que llevan otra jarra distinta para los de la mesa de al lado, supongo que esa otra jarra tiene caldo sin picante. Otro buen detalle del restaurante.

Y aquí con el caldo.
La sopa está muy buena, pero no es el mejor de los platos que nos sirven en la noche. Me gusta mucho más el siguiente.

De acompañamiento con este plato, nos ponen una copa de vino blanco riquísimo. Éste:

El vino blanco que nos sirvieron
Traen el segundo plato: guiso de ternera ahumada con frijoles. Sin duda, mi plato favorito de los que tomo esta noche. Además lleva una especie de puré de calabaza que está delicioso.

El guiso de ternera. Rico, rico... y ese puré de calabaza naranja que véis, no os hacéis idea de lo delicioso que estaba.
 Y para acompañar, nos ponen una copa de vino tinto. Éste:

El vino tinto del segundo plato.

Nos retiran los platos, y llega el postre: tarta de coco y crema helada de chocolate con almendras. Riquísimo también.

El postre. Igual de rico que el resto.
Al terminar, nos ofrecen café o infusión, y nos traen un pastelito por comensal:

El café solo que pedí

Y los pastelitos del final.
Está todo pensado para terminar más o menos a medianoche.

¿Vale la pena?

Sin duda: ¡SÍ!
es de los planes más chulos que he hecho en Madrid en muchísimo tiempo.

Y el precio está genial: 35€ precio cerrado por ver una buena película con palomitas y agua, más una copa al llegar, más cena riquísima de dos platos, postre, café y dulce con bebidas en un sitio de lujo.... pues me parece un chollo.

Me ha gustado tanto, que mañana me he apuntado para volver con unas amigas, y sé que tambíen nos va a encantar.

(Señores del hotel Eurobuilding, por favor, si leen ésto: sigan organizando más cosas de este tipo, que me encantan!)


Más información:
http://cineycenaenelhotel.com/ 
Hotel NH Collection Eurobuilding
C/ Padre Damián 23. Metro Cuzco.
Precio cine y cena: 35€.
Precio sólo cine: 5,95€.







domingo, 13 de marzo de 2016

Cena de maridaje en Hermanos Valdivieso - Cocina con Alma

¡Hola! Hoy os vengo a hablar de un restaurante estupendo en el que estuve el martes con unos amigos.

Es un restaurante muy pequeñito, justo en la esquina entre Fray Luis de León y Sebastián Elcano.

Es tan pequeño, que sólo tiene espacio para unos 20 comensales.

Algunos Martes organizan lo que llaman "Martes experimental", y consiste en que te ponen un menú cerrado de 5 platos (uno de ellos es el postre), y cada plato va acompañado de una bebida con alcohol distinta.

La cena empezaba a las 21:30hrs del martes 8 de marzo, y allí que fuimos, previa reserva.

No es la primera vez que vamos, ni será la última.

Cuando llegamos casi a la hora en punto, el restaurante estaba cerrado, y tuvimos que esperar unos minutos a que abrieran. Mientras, dentro estaban dando los últimos toques a los platos que nos iban a servir.

El restaurante es cálido y muy acogedor, de ésos que hacen que te sientas como en casa.

En la mesa nos dejaron a cada uno una hoja con el menú por un lado:
El menú que nos sirvieron

Y esta curiosa instrucción por el otro:
La parte de atrás del menú


Vino uno de los camareros-muy guapete, por cierto; creo que es uno de los hermanos Valdivieso que dan nombre al local-y nos dijo que si queríamos, podíamos anotar nuestro nombre, teléfono y dirección de mail en la parte de atrás de la hoja. Ellos la guardan, y si vas otro día, al tenerte "fichado" procurarán no servirte los mismos platos.

Al comienzo, nos pusieron una cerveza artesanal riquísima. No recuerdo que nos dijeran la marca, y es una pena, porque estaba realmente buena.

El camarero va mesa por mesa sirviendo los platos y las bebidas de acompañamiento, y explicándote cada una.

Una de las cosas que más me gusta de este sitio es el cariño que ponen. Se nota que les gusta lo que hacen, y que disfrutan compartiéndolo con los clientes. 

Poco después de la cerveza, nos trajeron el primer plato: "Sashimi de lubina salvaje con aire codium y mayonesa de wakabe y lechuga de mar". Ésto:

El sashimi de lubina salvaje

Lo primero que pensamos al verlo es "Qué mono... ¡pero qué poca cantidad!".

Pero claro, aún faltaban por delante otros 4 platos. Si desde el primero te llenas, ya ni te cuento cómo acabas al llegar al tercer plato.

Cuando empiezas a comerlo, te das cuenta de que la ración tampoco es tan pequeña como pensábamos al principio.

El pescado era muy fresco, ysi os fijáis en la foto, se ven una especie de manchas amarillas.  Es un condimento ligeramente picante que le daba un toque buenísimo. Y las 4 gotas alrededor del pescado, eran la mayonesa, mezclada con alga, y también estaba muy rica.

A continuación nos traen el siguiente plato: "Cocochas de bacalao en tempura con souffle de sus pieles". Ésto:

Las cocochas de bacalao en tempura


La presentación no puede ser más original: La base es puré de patatas muy rico y cremoso, se nota que es casero. las bolitas de color amarillo verdoso de los lados son esferificaciones de aceite de oliva.

Y lo que se ve en color negro es la cococha en tempura. Es negro porque usan harina para la tempura de ese color. Y lo que tiene encima es otro trocito de pescado, muy crujiente.
La combinación de texturas (unas cosas blanditas, otras cremosas, otras crujientes) nos encantó.

Nos lo sirvieron con un vino verdejo de la bodega Avenencia, éste:

El vino Avenencia de Rueda
 Estaba fresquito y entraba muy bien.

Luego vino el tercer plato: "Arroz de pulpo, oreja y ajetes". Éste:

El arroz de pulpo, oreja y ajetes


Es el que más ganas tenía de probar, porque me encanta el pulpo.

El arroz sabía parecido a la paella y era muy sabroso. La tira que véis en primer plano es oreja frita, muy crujiente. También nos gustó mucho esa mezcla de texturas. Y el sabor, buenísimo.

Para acompañar nos pusieron una cerveza, distinta de las que nos pusieron al llegar, y que también estaba muy rica... aunque me gustó más la del principio.

Llegamos al cuarto plato:  "Solomillo de ternera relleno de foie, con salsa de vino y chocolate". Éste:
El solomillo de ternera relleno de foie

Lo que lleva encima son tiras de cebollino. Alrededor del solomillo hay una tira de bacon; y las bolitas de los lados son cerezas.

El solomillo es de calidad, y se nota el sabor del foie. A mí me gustó mucho. Y encima le pusieron algunas escamas de sal.... ¡me encanta! me parece que la carne está mucho más sabrosa con escamas de sal que con sal refinada. ¿qué os parece a vosotros?


Nos lo sirvieron con este vino Rioja de Viña Lanciano:

El vino de Viña Lanciano

Y por último, llegó el postre: "Canelón de frambuesa, crema de yogurt y esferas de fresa". Nos lo sirvieron acompañado de un vino espumoso de fresa dulce y riquísimo.

Según nos explicaron, hubo un pequeño problema en la cocina, y el canelón se quedó en lámina redonda, justo debajo de la esfera de fresa. El plato que  nos sirvieron fue éste:

El postre, con la copa de vino espumoso de fresa
 A todos nos recordó a un huevo frito, ¡jajaja!

 Cuando partes la esfera de fresa, el interior es líquido. La textura de la lámina de frambuesa es gelatinosa, como la de las gominolas; y los trocitos blancos nos pareció que era una mezcla entre petazeta y chocolate blanco. Y estaba riquísimo.

La comida, todo de 10. Como véis en las fotos, miman la presentación, y usan materia prima de calidad.

Ojo si váis en coche, que una copa de bebida alcohólica por plato es mucho, y podéis tener problemas.


Como el restaurante es tan pequeño, si os interesa ir, tendréis que reservar antes por teléfono.


Dónde: Restaurante "Hermanos Valdivieso. Cocina con alma". C\ Fray Luís de León 7, Madrid. Teléfono 910 70 34 76. Metro Embajadores.

Precio: 30€ el menú del Martes Experimental; incluye bebidas y postre. Admiten Cheque Gourmet.

 No tienen página web, pero sí página de Facebook.

lunes, 29 de febrero de 2016

En Ikea para aprovechar mis vales regalo de cumpleaños

¡Hola! ¿os acordáis que en este post os contaba que los de Ikea me habían regalado, por tener la tarjeta Ikea Family, unos vales por mi cumpleaños?


El vale que me enviaron por correo electrónico el día de mi cumpleaños


Pues estuve el sábado 27 de Febrero en el Ikea de Alcorcón para aprovecharlos.

En el mail indicaba que tenía que ir a la máquina en la que te haces la tarjeta Ikea, e imprimir mis vales regalo.

Las instrucciones que daban en el mismo mail para recoger los vales.


Subo a la planta de arriba, y voy a la máquina junto a las escaleras. Pulso la opción de imprimir vales regalo, y me pide que pase la tarjeta Ikea por el lector de banda magnética.

Así lo hago, y la máquina me dice que ha enviado un código al número de teléfono móvil que dí cuando me hice la tarjeta, y me pide que ponga ese código.

La primera en la frente: justo hoy me he dejado ese móvil en casa. Bueno, como los de Ikea son muy listos, y no debo de ser la primera a la que le ocurre, veo que más abajo indica que si no tengo ese móvil y/o no recibo el sms, que vaya al mostrador de información de la sección infantil, y que allí me dan el vale.

Me atiende una chica amabilísima, que saca el vale de un armario y me lo sella en un momento.

Me fui a un sitio más apartado para sacar un par de fotos con el móvil para el blog... y no sabéis qué expectación. La gente enseguida se puso a mi lado a curiosear qué fotografiaba. Y éso que lo hice con la mayor discreción posible y sin usar el flash.
La hoja sellada que me dieron


Detalle del vale para el menú: plato de 10 albóndigas + refresco o agua + tarta de almendras
Detalle del vale descuento: 6€ para compras superiores a 60€

Con los vales sellados, voy a por el primer regalo, que es el menú en el restaurante.

Incluye un plato de 10 albóndigas (la ración normal es de 15, pero en el regalo de cumpleaños sólo ponen 10) con guarnición; una bebida a elegir entre refresco y agua, y una porción de tarta de almendras.

El chico que me sirve las albóndigas es majísimo también. Me pregunta si quiero de pollo o de carne, y al dudar, me ofrece servirme 5 de pollo y 5 de carne. Me pone guarnición de puré de patatas, y listo.

La tarta tiene una pinta regular, sobre todo comparada con la tarta de bizcocho, nata y chocolate que tiene casi al lado, pero no está mal de sabor.

Aún es pronto para comer, son cerca de las 12:30hrs, pero no me importa. En el trabajo suelo comer también muy pronto, y sé que en menos de 1 hora el restaurante de Ikea se llenará; al menos ahora como tranquila.

El menú regalo de cumpleaños de Ikea


Con la tripita llena, cojo una bolsa amarilla-de las que ponen a la entrada a disposición de los clientes- para mis compras y empiezo el recorrido.

Aparte de las bolsas típicas de Ikea que son para colgar al hombro, han puesto otras bolsas con ruedas, y no os hacéis idea de lo bien que se deslizan sin esfuerzo para llevar la compra. Son un poco armatoste por el tamaño, pero comodísimas para no ir cargando con las cosas al hombro, y estupendas si no quieres empujar el típico carrito metálico de supermercado a lo largo de la tienda.
La bolsa con ruedas, vista de frente
La bolsa con ruedas, vista por abajo

Aunque iba con idea muy clara sobre lo que comprar, curioseo por la tienda, hay que reconocer que saben vender y ponerlo todo bonito:
Este dormitorio me encantó, casi te daban ganas de quedarte a vivir ahí

Al final, me compré una funda de edredón nórdico, del modelo Brunkrissla (¿alguien es capaz de pronunciarlo bien a la primera? jijiji... yo no...):
El juego de nórdico Brunkrissla que compré. La foto la he sacado de la web de Ikea.

Había otro juego de nórdico que me gustaba más, con estampado de flores, pero justo ese modelo estaba "temporalmente agotado", según ponía en un cartel. Y no me apetecía volver otro fin de semana a ver si ya lo tenían en stock. Así que me quedé con el Brunkrissla. Y bien bonito que es.

Como ya os conté en el otro post, me encantan las fundas de nórdico de Ikea: secan muy rápidamente, no se arrugan, transpiran muy bien, no pierden el color con los lavados. Y no sé cómo lo hacen, que el edredón se mantiene dentro sin moverse, con lo que no tienes que recolocarlo cada día porque se haya hecho un burruño dentro de la funda.

Y encima, la mayoría de modelos son baratos.

Lo siguiente que compré fueron velitas. MUCHAS velitas. Me gusta mucho el olor que tienen, y las suelo poner para perfumar la casa con bastante frecuencia.

Y la última compra del día fue una mesita auxiliar para el ordenador portátil.

La que tenía en casa era una mesita auxiliar abatible de plástico, como las que anuncian en la teletienda. La puse de manera provisional, hasta comprar una mesita mejor... y ahí se quedó. Pero últimamente la veía y me daba repelús de lo fea que estaba. tocaba jubilarla y poner una mesita bonita en su lugar.

Tenía echado el ojo a la mesita auxiliar Vittsjö (¿alguien es capaz de pronunciar ésta también?) desde hacía mucho tiempo, pero nunca me acordaba de comprarla. Esta vez sí, la pillé en color negro. Y me encanta el contraste entre el acero negro y el cristal, aunque sé que suele ensuciarse enseguida.


Aquí, todo ya montado:
Recién montado, y con la caja de la mesita detrás, preparada para llevarla a reciclar al contenedor de papel y cartón.
Detalle de las otras compras: velas y el juego de nórdico
Estoy muy contenta con todas las compras. La mesa ya ha sustituído a la otra mesita auxiliar, y ahora mismo tengo apoyado el portátil en ella mientras escribo el post. Me gusta, es muy cómoda.

El edredón da un aspecto muy cálido y acogedor al dormitorio, y ahora mismo tengo encendidas dos velitas en la habitación, dando una luz y olor muy agradables.

No debo de ser la única a la que le encantan estas velitas de olor de Ikea. Hoy en el metro se sentó a mi lado una chica con una bolsa de Ikea, del que salía el inconfundible olor de estas velas.



domingo, 24 de enero de 2016

Un buen sitio para comer calçots en Madrid - el restaurante Huerta Casa Ricardo

¡Hola! Ayer estuve en un restaurante en Madrid comiendo calçots, y me gustó tantísimo que hoy os hablo de él.

Para los que no lo conozcáis: los calçots son una variedad de cebolla de final de invierno, con sabor entre puerro y cebolleta, que se asan a la brasa y se comen con las manos, tras quitar la capa más externa, mojados en salsa romesco o salvitxada.
Calçots y salsa para calçots. La foto la hice en el supermercado al lado de mi casa
 En Hoyo de Manzanares hay un sitio muy conocido para tomar calçots en temporada. Estuve una vez, pero no me entusiasmó.

Me gustó mucho más el restaurante Huerta Casa Ricardo, que es del que os voy a hablar ahora, y en el que estuve comiendo ayer con unos amigos.

Fachada del retaurante Huerta Casa Ricardo

Está en la Avenida Ciudad de Barcelona 5, aunque se entra por la esquina, en la C/Julián Gayarre, el metro más cercano es Menéndez Pelayo. O sea, que está también cerca de la estación de Atocha.

El restaurante es muy pequeño, por lo que os recomiendo reservar.


La carta.-

Os pongo fotos de la carta, para que os hagáis una idea de lo que tienen y de los precios. Como veréis, en muchos platos puedes elegir pedir sólo media ración, lo que está muy bien, porque son bastante generosas:
Los entrantes del menú
Más platos para compartir

Los arroces

Platos de pescado
Algún plato más de mar, y platos de carne

Más platos de carne, y aviso de que cobran 1,60€ por pan y cubierto
¡Y la carta de postres!

Lo que pedimos.-

Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis las fotos de lo que comimos.

Quiero destacar que está todo muy bien guisado, te lo traen calentito, recién hecho y en su punto a la mesa. Y se nota que la materia prima que usan es fresca y de muy buena calidad:
Las aceitunas que nos pusieron mientras elegíamos los platos de la carta
El pan tumaca, de hogaza de pan de pueblo

La ración entera de de escalivada, a 9€ Rica, rica, y con aceite de oliva del bueno

Junto con los caracoles, trajeron un plato de salsa alioli con un punto picante riquísima
La ración de caracoles, a 20€

Justo antes que los caracoles, nos trajeron un plato con palillos para comer los caracoles, paquetes de servilletas húmedas (para limpiarnos las manos después de comer los calçots), y baberos desechables para no pringarnos con la salsa de los calçots.
Las servilletas húmedas, baberos y palillos

El babero es desechable y con una goma para sujetarlo alrededor del cuello. Se mantiene bien en su sitio sin arrugarse.
El babero, en la foto está doblado por la mitad
¡Y por fin la calçotada! Cada ración venía en una teja para mantener el calor, y al lado un plato de barro cocido con una gran cantidad de salsa.

¡Los calçots! cada ración a 18€; en cada teja va una ración

Luego pedimos un plato principal para cada uno.

El arroz meloso con atún y gamba roja lo trajeron en una olla, para que las dos personas que lo habían pedido se lo sirvieran en la cantidad que quisieran.
El arroz meloso con atún y gamba roja  A 18€ por persona, mínimo 2 personas

Y aún quedó bastante después de haberse servido 2 platos, daba casi para una tercera ración:
Lo que sobró en el puchero

Como os decía antes, las raciones son muy generosas, así que fuimos varios los que pedimos media ración:
Ración entera de chuletas


Media ración de bacalao con tomate

Yo pedí media ración de longaniza con judías. La longaniza riquísima y recién frita, las judías también fritas y crujientes, en su punto, no estaban nada grasosas:
Media ración de lonzaniza con judías

Y otro comensal que se pidió la ración entera, para que comparéis las cantidades:
Y la ración entera de longaniza con judías

 El que parecía el dueño del restaurante, un hombre agradable de pelo cano y hablar pausado con acento catalán, nos recomendó este vino Priorat. Y no sabéis lo fácil que entraba, estaba riquísimo:

El vino Priorat que pedimos

¡Y llegamos a los postres! aunque estábamos llenísimos, qué menos que terminar con algo dulce. 

Las raciones de los postres son igual de generosas que las de la comida,  así que no descartéis compartir:
Helado de vainilla

 La copa de sorbete era bien grande y estaba muy rica:
Sorbete al cava

Yo me pedí esta crema catalana, con su azúcar tostado por encima. Se notaba que era casera, y bien buena:
Mi crema catalana


¿Vale la pena ir?.-

Sí, a mí me parece un sitio estupendo.

Las calçotadas auténticas se toman normalmente en masías, al aire libre y en plan campestre.

En cambio este restaurante está en el centro de la ciudad. Pero la calidad de la comida bien vale que hagáis una visita; además que está en un sitio bien comunicado, por lo que podéis ir en transporte público, y luego dar un paseo por el Retiro al terminar la comida.

Una de las mejores cosas de este sitio (aparte de la buena calidad, claro), es que no tienen menús cerrados. En otros restaurantes de Madrid en los que ponen calçots, tienen menú cerrado de calçotada, en torno a los 40€.

En cambio, en Huerta Casa Ricardo, puedes elegir cada plato, y en media ración si prefieres no comer tanto.

Otra cosa buena es que puedes pedir los calçots en la barra de la entrada para tomarlos allí, si no quieres reservar mesa en el restaurante.

En cuanto al precio... nosotros nos vinimos arriba pidiendo, y nos pasamos.  Además de sobrar mucha comida (mal por nuestra parte, lo sé),  luego repercutió en el precio. Pagamos 41€ cada uno, incluyendo agua mineral, vino, cervezas, cafés y chupitos. Pero vamos, que pidiendo algo menos, os saldrá por unos 25-30€.

El dueño nos dijo que sirven calçots entre octubre y mayo aproximadamente, así que aún estáis a tiempo de reservar.